Jóvenes, internet y política ante el reto de la privacidad

La alarma alrededor de la privacidad ha sido a menudo matizada por la convicción de algunos de que la privacidad como derecho fundamental y valor social tiene los días contados. Según estas voces, no hay que hacer nada para abordar la protección de la privacidad online, puesto que las nuevas generaciones, los “nativos digitales”, ya no valoran su intimidad.

DESCRIPCIÓN

El objetivo de estas páginas es matizar esa opinión y plantear datos y tendencias que nos permiten dibujar un presente y un futuro más complejo. En la primera parte abordamos la relación de los jóvenes con su intimidad y la exposición online. En la segunda parte, nos centramos en cómo el registro permanente, voluntario o no, de nuestras actividades y opiniones, puede afectar al compromiso político y al ejercicio de los derechos civiles. 

IMPACTO

Limitadas precauciones para adolescentes rodeados de dispositivos de vigilancia

En una parte importante del mundo, y sobre todo en las ciudades y en grupos sociales de rentas medias o altas, los adolescentes crecen rodeados de dispositivos de vigilancia que hemos ido normalizando, sin conocer a fondo su impacto social. En el caso de las redes sociales e Internet, a menudo aprendemos sus límites o riesgos en la medida que las utilizamos y sufrimos sus consecuencias directa o indirectamente, sin posibilidad de tomar precauciones hasta que ya es demasiado tarde.

Dudas sobre la conveniencia social de la flexibilidad tecnológica

Ante la falta de información y alternativas, los jóvenes basculan a menudo entre la paranoia y la despreocupación, sin contar con herramientas concretas de gestión de los estadios intermedios ni de calibración de las consecuencias o usos a largo plazo de su huella digital. Este escenario de blanco o negro pone sobre la mesa dudas sobre la deseabilidad social del ensamblaje tecnológico actual.

 

Es necesario y urgente que se produzcan debates sobre la relación entre los jóvenes, Internet y la política

¿Es deseable que los jóvenes deban responsabilizarse de sus posibles acciones futuras antes de tomarlas? ¿Es razonable abrir espacios de relación corporativos en los que no existe la posibilidad de controlar los datos propios? Valores y derechos como la libertad de expresión, la formación de la identidad en libertad, el derecho a una segunda oportunidad y la no discriminación entre quién hizo un uso responsable de las redes sociales en su juventud y quién no, deben formar parte de un debate urgente sobre la relación entre jóvenes, Internet y política.